La locura se convierte en temática con Iopido (o Al revés). Trabajo presentado el día 10 y 11 de mayo en el Centro Cultural Estación Mapocho; en el contexto de la IV versión del Festival Cielo Infinito en Santiago. Este espectáculo trata de la relación entre un hombre y su hula hula, y la ruptura de su cotidianidad.
En primera instancia, logramos divisar una luz tenue y el movimiento rotatorio de un hombre quebrado inesperadamente para sorpresa de la audiencia. Con esta detención, podemos ver las características del personaje: un ser confuso, con la mirada trastornada, cualidad permanente hasta el final. Este individuo nos presenta su mundo que es oscuro y vacío, en la que sólo habita su aro de hula hula como única compañía. Este universo posee sus propios límites y fronteras. El habitante nos muestra sus increíbles técnicas con el aro, y no se visualiza la mera presentación de un cúmulo de habilidades, sino desafía los parámetros que estamos acostumbrados a ver.
Todo se centra en el movimiento rotatorio, que simboliza el mundo cotidiano en que se encuentra inserto el personaje. En un momento de la actuación, elementos externos entran en la obra rompiendo y quebrantando toda la monotonía expuesta, y logramos ver a miles de aros arrojados desde atrás del telón, tomando un papel central sobre el escenario, con tal intervención, nuestro personaje alcanza su locura máxima.
Es una función increíble e inolvidable, en el que su grandioso personaje sustenta y mantiene la atención del público, sin decaer en ningún momento. Juega con el asombro, con nuevos mensajes y nuevas reglas. Los distintos movimientos del personaje, transmiten una ruptura de la conciencia mediante la expresión de la locura en su máxima tensión.

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