En la sala B1, del Centro Gabriela Mistral, se presentó la danza “Radicales Libres”, coreografiada por Elizabeth Rodríguez e interpretada por Lucas Balmaceda, Thomas Bentin, Nuri Gutes y Marcos Matus.
Un juego de luces nos anuncia que la obra está a punto de comenzar, los bailarines dan el punto de partida, y logramos notar la temática y la nube emocional en que se situará ésta. Difíciles posturas y precisión en los movimientos demuestran los cuerpos trabajados de los intérpretes; sus expresiones faciales presentan la tensión y el conflicto con ellos mismos.
Los radicales libres, en el plano de la química, son moléculas que han perdido su electrón y buscan arrebatar otro, dando como resultado cadenas malignas en el cuerpo. En otras palabras, son los causantes del envejecimiento.
De esta pieza se puede connotar el complejo constante del envejecimiento, la ausencia y la búsqueda del sí mismo. Los bailarines demostraron el virtuosismo de la coreografía y la destreza en su calidad interpretativa; la facilidad y la agilidad en que se desarrollaron los hechos causaron la sorpresa de la audiencia.
Además de la residencia anterior, estas posturas en el baile generaron también, la confusión en cuanto al argumento, aunque podría tomarse como un recurso interesante para aquel que no relaciona el nombre de la pieza con el desarrollo de la coreografía.
En conjunto, la música, el baile y la escenografía son elementos importantes. Las pausas y los cambios de cuadros mantienen el hilo conductual, para no caer en la reiteración de movimiento o imagen. En conclusión, una obra que despertará el entusiasmo y reflexión del espectador a la hora de ver danza contemporánea.

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