martes, 13 de mayo de 2014
Mensajes sospechosos
Eran los primeros días de clases. Entre las distintas pruebas de diagnóstico que debía rendir, el examen de lenguaje inmediatamente despertó mi atención, ya que del conjunto de textos seleccionados, y del que apenas logré divisar el título y tema principal, fueron razones suficientes para convocar la rabia y el desanimo. Básicamente, en el contenido se exponía los beneficios para el país la instalación de hidroeléctricas y la latente necesidad de obtener energías, donde uno de los ejemplos que se menciona como solución es el proyecto HidroAysén. Noté inmediatamente ciertas carencias o más bien encubrimientos de la información, como no mencionar las 5910 hectáreas afectadas, la disminución del grosor del río por la intervención de la represa o finalmente, la sequía junto con la destrucción forestal de Aysén. Me llamó la atención la postura de la carta y más aún, que se reparta en todos los cuartos medios de mi colegio, aproximadamente unos 280 alumnos. Si bien sabemos que se trata de un tema controversial, muchos no tienen una idea cabal de la situación y son ajenos de una opinión fuerte; por lo tanto, esta carta puede formar un pensamiento erróneo de la situación, pues propone la imagen de un Chile sin energía, sufriente por la escases y hambriento de hidroeléctricas. Por eso digo que no, existe todavía una parte de la población que está en contra de la destrucción biocultural de cualquier lugar del país y la difusión de ideas falsas e incompletas.
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